2009-03-03

¡Soy papá!

Update: pueden ver las fotos de Nico en su blog.

El sábado 28 de febrero (o sea, anteayer) a las 12:39 hs nació Nicolás, mi primogénito. Estoy muy contento y emocionado y quería compartir con ustedes la aventura del nacimiento.

Contracciones


El viernes, cuando llegué del laburo, mi mujer me dijo que estaba con contracciones. Ya había tenido contracciones antes pero no muy seguido. Alrededor de las 9 y media empezamos a medir cuándo empezaban. Y se hacían cada vez más frecuentes. A partir de las 11 (o 12) se estabilizaron cada 10 minutos (aprox). Las contracciones se hacían cada vez más fuertes y a la una y media yo me adelanté y saqué el auto de la cochera, lo puse en la puerta del edificio y subí el bolso con las cosas que teníamos preparado para el parto. También me tomé un café re-cargado para estar despierto cuando hiciera falta llevarla al hospital (en mi cabeza, en una media hora).
Pero me apuré al re-pedo. Las contracciones se estabilizaron en los 10' de frecuencia. Y con contracciones cada 10 minutos, la partera nos dijo que esperemos y que la llamemos cuando lleguen a ser cada 5'. Las contracciones siguieron cada 10' un par de horas más y yo encontré que las risas podían inducir partos. Así que primero estuve leyendole a Agus un montón de chistes malos que encontré x la web; y como no se reía, vimos ZooLander. Mientras tanto seguimos anotando las contracciones. Como había tomado un montón de café, no me podía dormir (aunque Agus me lo pidió). Alrededor de las 5AM (¿o 6?), se fue el efecto del café. Las contracciones seguían cada 10 minutos, pero un poco más dolorosas.
Palmé y me dormí. Me despertó Agus a las 9. Me dijo que las contracciones al fin eran cada 5 minutos. Así que habló con la partera y quedamos encontrarnos en la Suizo.

La Suizo


Llegamos antes de las 10 a la Suizo. Fuimos al tercer piso. Le dimos el carnet de OSDE de mi mujer a la recepcionista y nos encontramos con la partera. En ese momento, ella nos dijo que no había habitaciones y que nos ¡teníamos que ir!. También la revisó y vio que el cuello del útero estaba casi completamente borrado, y que tenía un poquitito de dilatación.
Bajamos y pedí en el Valet Parking que me devuelvan el auto. Evidentemente Nico no nacería ahí.
Después de esperar un rato largo (las calles de la zona están medio enquilombadas porque hicieron Pueyrredón doble mano) trajeron el autito y partimos a la clínica Otamendi, donde la partera hizo una reserva.

Llegando a la Otamendi


Dejé a Agustina e Irma en la puerta de la clínica, y fui a estacionar. El estacionamiento de esta clínica salía ¡$55 x día! y había cola. Así que me fui a buscar otro. Encontré uno a 2 cuadras a $35 x día, que abre las 24hs y estacioné ahí. Fui a la clínica, a admisiones. Yo tenía el carnet de OSDE de Agus así que terminé el trámite y subí a la habitación que le habían asignado.

Preparativos para el parto


Llegué a la habitación 509, que es la habitación que asignaron para que estuviera Agus hasta que liberen una de las de internación. Al toque la partera me dijo que fuera con ella a cambiarme para presenciar el parto.
Acá empezó el primer inconveniente. Llegué a una especie de vestuario en el sexto piso del Otamendi donde se suponía que me tenían que dar la ropa que hace falta para entrar en un quirófano y darme un locker para guardar la mía. En el vestuario lo que encontré es un montón de ambos de cirujía tirados, lockers cerrados, y médicos rapiñando los 3 que quedaban. La partera vio lo mismo en su vestuario y volvimos.
A Agus ya la habían preparado y estaba lista para ser mamá. Después de un ratito (que me pareció una eternidad), me trajeron la ropa para entrar a la sala de partos, me cambié, dejé las cosas en la habitación 509 (la enfermera me dijo que dejaban todo con llave) y fui con la partera al parto.

El parto


Entré a la parte de cirujía, y ya estaba todo encaminado. La partera fue derecho a la sala de partos y a mi me dijeron que espere un rato. Mientras tanto me puse unas cosas para cubrir las zapatillas y otra para el pelo. Esperé un rato, y pedí si podía entrar. La enfermera que estaba en la puerta de la sala de parto me dijo que sí.
Entré y estaba el obstetra de Agus metiéndole una barreta en la cachucha. Por lo que había leído, hacen eso para romper la bolsa así que no me asusté. Rompió la bolsa, empezaron las contracciones fuertes, Agus imploró x la peridural y, después de chequear que el bebé esté bien, decidieron dársela. Ahí me echaron de la sala.
Esperé un rato más y volví a preguntar si podía entrar. De nuevo dijeron que sí. Cuando volví apoyaron la piernas de Agus levantadas a 90 grados. El parto, inminente. Aún con peridural a Agus le dolían muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho las contracciones, así que aprovechando que ya tenía puesto un cateter en la espalda le dieron una segunda dosis. Después de eso hizo los pujos y salió Nicolás. A los 5 segundo de salir empezó a llorar. Cortaron el cordón umbilical y lo apoyaron un segundo sobre Agus.

Chequeos varios


Tal como me dijeron en el curso de preparto, ahí mismo dejé a mi mujer para que haga el alumbramiento (o sea, que expulse la placenta) y me fui siguiendo a mi flamante hijo. En una sala aledaña lo pesaron, midieron, le pusieron las pulseritas identificatorias y lo limpiaron un poco. Cuando terminaron, me lo dieron para que lo alce. Y se lo llevé a Agus, que había terminado de expulsar la placenta. Pusieron el bebé encima de Agus un toque más, terminamos algo de papeleo (incluyendo que me dieron el certificado de nacimiento) y vinieron de Nursery a llevarse al bebé. Yo me fui con el bebé.

El dilema


Todavía seguía en la 509. La hab. 509 es muy pequeña y era incómod estar ahí. Así que cuando la "nurse" me dijo si me llevaba al bebé directamente o dejaba que lo lleven un ratito a la nursery para acicalarlo, dudé un toque y después decidí que lo mejor era que se lo llevaran. Yo me fui a cambiar a la habitación (todavía tenía la ropa del quirófano).

La tarde


Llegué a la habitación, me cambié y al toque apareció Agustina, que me cagó a pedos porque dejé que se lleven a Nicolás a la nursery. Le expliqué que dejé que fuera porque me pareció lo mejor, porque la habitación es chiquita, etc y, por suerte, al toque lo trajeron así que la discusión se desvaneció. Esperamos un ratito y me puse a preguntar cuando nos pasaban a una habitación decente, sin conseguir demasiadas respuestas.
A las 2 de la tarde (más o menos), bajé a Admisiones para que me informen cuándo iba a tener el pase de habitación. No solo no había nadie, tampoco había nadie en la recepción y había gente haciendo cola hacía 45', para que los atiendan. Subí al quinto piso a acompañarla a Agus (Nico estaba frito) y al ratito volví a bajar.
Cuando bajé de nuevo, atendían en recepción así que me quejé de que antes no había nadie y que tuve problemas con la ropa para entrar a la sala de parto. Dejé una nota por escrito en la hoja 188 del libro de quejas. Si pasan por el sanatorio pueden pedirlo para leerla. También hablé con la supervisora de hotelería un rato y me quejé de que la habitación era muy chica, de que no tiene baño, de que no puedo recibir gente (y es un nacimiento), de que no había gente en Admisiones ni en recepción, que no andaba el interno de la hab. 509, etc. O sea, le quemé la cabeza. La mina me prometió que iba a hacer todo lo que pudiera y que iba a tener la habitación ese mismo día, así que volví al quinto piso. Después de un rato, llamó la mina diciendome que ya tenían habitación para nosotros. La 321. La 321 es una habitación de más categoría de lo que cubre mi plan de OSDE, tiene recepción, es grande y me la bonifican. Parece que quejarme sirvió.
Llegaron mi suegra y mi cuñada a la hab. chiquita, porque Agus quería que vinieran. Entró mi suegra a la hab y me quedé afuera hablando con mi cuñada. Después nos avisó la enfermera que nos asignaron la habitación y al ratito vienen a buscar a Nicolás para llevarlo. Me voy con los bolsos y él a la nueva habitación.
La nueva habitación (tal como me dijeron) estaba re-buena. Grande, luminosa, cómoda. Dejo durmiendo a Nico y me pongo a ver tele. Llegan Agus y su parentela están un rato más y se van. La verdad que estabamos muertos. A las 8 le traen la cena a Agus, yo compro un sanguche (que estaba bárbaro) en el restaurant del hotel y me lo traen a la habitación. Cenamos, nos bañamos, y a las 9 palmé.

Segundo día


Día de visitas. A la mañana vienen mis hermanos, mi tía y mis viejos. Se quedaron un rato (después aprenderíamos que demasiado). Al mediodía viene la puericultora y descubrimos que Nico no está tomando la teta bien. Después de debuggear el problema un rato, llega a la conclusión de que Nico no toma porque los pezones de Agus son muy chiquitos y no sabe succionar todavía. Para workarroundear el problema, compramos unas pezoneras, y Nico se prendió. Y la puericultora nos dijo que tengamos a ralla a las visitas para captar las señales "de teta" de Nico.
A la tarde vinieron mi abuela con mi vieja y su primo Gregory, que me cuidaba de chico, y que es como un tío para mi, y que ahora vive en Israel. También vinieron mi cuñado y su hija y una tía de Agustina. A todos les dije que estén poco tiempo porque nos dijo la puericultora.
A la noche la llamamos a mi suegra para coordinar la salida de la clínica. Ella nos ayudó a irnos de la clínica.

Chau clínica


Nos levantamos a la mañana. Llevaron a Nico a hacer unos exámenes (donde le pincharon el talón, pobrecito), fui a hacer el trámite administrativo del alta (o sea, pagar), inicié el trámite del DNI de Nico y nos quedamos esperando a la neonatóloga. Alrededor del 1/2 día llegó mi suegra. A las 12:30hs (o sea, media hora después de la hora del alta) fui a averiguar xq no venía la neonatóloga. Después de como 1 hora de quilombo, exigí que le dieran el almuerzo a Agus; compré 2 sanguches para mi suegra y yo y llegó la neonatóloga, que adujo que no sabía que tenía que darnos el alta. Revisó a Nicolás, lo llevó a la nursery para hacerle el control oftalmológico, terminamos de comer, e hicimos el alta.

La vuelta


Bajamos y fuimos a la puerta de la clínica. Yo agarré el bolso y me fui a buscar el auto. Arranqué el auto y lo llevé hasta la puerta de la clínica. Mientras venía, atrás a la derecha el auto hacía un ruido raro. Cuando andaba más rápido el ruido era más rápido.
Llegué a la clínica, subí con dificultad el asiento de Nico al auto y lo encastré en la base y me di cuenta que la rueda trasera derecha estaba completamente desinflada. Saqué la sillita y Agus y la mamá se fueron en un taxi. Yo abrí el baúl, saqué el tapizado, saqué la rueda de auxilio, saqué el crique y la llave. Aflojé la rueda desinflada, subí el auto con el crique, cambié la rueda y fui solo para casa.
Cuando llegué a casa a las 4 de la tarde, me la encontré a mi suegra cuidando a mi nene y a mi mujer durmiendo, palmada. Y yo al borde de un ataque de nervios. Mi suegra se fue porque tenía que ir a trabajar y me quedé cuidando a Nico que, por suerte, estaba dormido.

6 comentarios:

Manuel Muradas dijo...

Felicitaciones PAPÁ!!!
Lo importante es que ya están en casita tranquilos, el resto es anécdota para contarle a tus nietos =)

Mordejai dijo...

Releyendo tu post, mirando la hora y la forma en que está escrito, me pregunto: ¿estás seguro de que ya se fue el efecto del café? :-)

Felicidades!!!

aurelianito dijo...

Manuel:

Sí, lo más importante es que salió todo bien. Por eso lo puse en el primer párrafo. El post fue más que nada catarsis. Recién después de escribirlo me pude dormir.

Diego (AKA Mordejai):

Cuando escribí este post estaba re-pasado de rosca. Después de un día con muchas emociones muy fuertes no podía desacelerarme. No era efecto del café pero sí algo parecido.

Mariano dijo...

Que groso loco!!! me encantó el nivel de detalle de la narración. Muy bueno lo del debugging!! jajajaj

Te felicito!

un abrazo
mariano

Rodrigo dijo...

felicitaciones man! me alegro mucho por vos.

chalten dijo...

Felicidades a los tres y un abrazo grande para vos! L.