2012-01-14

¿En qué pensar cuándo bailamos tango?

Algo que es muy común cuando uno lleva a una principiante es que "baile sola". O sea, que da pasos que no son marcados. ¿Por qué? Creo que es el miedo al vacío, a que había que hacer algo en ese compás y el paso que le enseñaron era ése.
Poder esperar hasta el siguiente paso, manteniendo el equilibrio, no es fácil. Y a mi me gusta mucho hacer pausas cuando bailo y pasar 2 o 3 compases sin pisar (o sea, conservando el peso de los pies tanto míos como los de mi pareja). Entonces estuve buscando alguna forma de poder ayudar a que puedan estar sin pisar, cosa que hace que yo disfrute más del baile y que ellas bailen mejor (y, espero, que lo disfruten también). A lo que llegué, es que están demasiado enfocadas en los pasos. Creo que esto es algo común tanto para cuando llevamos como para cuando somos llevados.
Mi contrapropuesta es que pensemos en otra cosa. Pensemos en nuestra pareja de baile y como interactúa con nosotros. En el calor que se siente en las partes del cuerpo que están en contacto. Brazo con espalda, mano con mano, pecho con pecho, panza con panza, etc. Y hagamos eso todo el tiempo. Pensemos en cómo va variando cuando hacemos diferentes pasos, con la respiración. Si nos concentramos, a veces también podemos sentir los latidos del corazón.
Lamentablemente, cuando llevamos tenemos otras responsabilidades. Manejar el espacio y la circulación en la pista. Empezar y terminar las frases de la música. Preveer el final para no quedar pagando. Pero si tenés la suerte de estar siguiendo, podés entregarte 100% a sentir a tu pareja de baile, que es lo más lindo del tango.
Nos vemos en la milonga,
Aureliano.
PD: No, no doy clases de tango.

2 comentarios:

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Shei Loy - La Maga dijo...

cuanta verdad... medo al silencio... a los espacios vacios... miedo que tenemos todos y terminamos llevandolo al baile tambien...
conectar con el otro, como en la vida misma... es lo más dificil... a veces ocurre en el primer compas... a veces en el segundo tango de la tanda y otras veces no ocurre nunca...
por suerte podemos como en la vida ejercitar los pasos, el silencio, la conexion... todo se puede ejercitar...
como siempre hablamos con mis amigas, si aprendes a bailar tango... y lo haces conectado, respetando silencios, siguiendo la marca, dejandote llevar, intercambiando propuestas... ya podes dejar de ir al psicologo! jajaja
a seguir disfrutando el 2x4!! besos
Shei Loy - La Maga